De un tiempo a esta parte la bici eléctrica, vehículo a medio camino entre la bicicleta tradicional y el ciclomotor, se está afianzando en el mercado como una alternativa limpia y eficaz al transporte urbano.
Durante el 2009 se vendieron, solo en Europa, cerca de medio millón de estas bicicletas, y durante 2011 llegarona ser casi 1 millón de estos vehículos los que se echaron a rodar en el Viejo Continente. Tanto es así, que incluso las grandes marcas de coches y motos tradicionales se han lanzado a este mercado, apareciendo modelos en unos casos, prototipos en otros, de la mano de Ford, Smart (que forma parte de Mercedes-Benz), Ducati, Peugeot, Volkswagen… y la lista se incrementa año tras año.
Además, gracias a los avances de la tecnología, las bicicletas electricas cada día son más limpias, pues las últimas mejoras en concepto de baterías, motores, etc, etc hacen que sean más durables y eficientes, generando aun menos contaminantes.
Con su consumo de ocho céntimos de euro por cada cien kilómetros y sus 25 km/hora son a todas luces el vehículo ideal para los desplazamientos por ciudad. Y si a ello le sumamos que no hacen ruido y nos hacen hacer ejercicio de forma suave, ahorrándonos las desventajas de la vida sedentaria, rápidamente salen las cuentas, una e-bike no solo es ecológica, si no también es rentable.
